Nada mas que esto...

Nada mas que esto...

jueves, 10 de noviembre de 2011

Finaliza el año...



Señor, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.

Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de TI.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.

Te agradezco por todo cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y mis amigos de siempre, los más cercanos a mí y los que están más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero, Señor, hoy también quiero pedirte perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.

Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho. Perdón por vivir sin entusiasmo.

Por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora no te había presentado.

Por todos mis olvidos, descuidos y silencios.

Pronto iniciaremos un nuevo año y ante el nuevo calendario aún sin estrenar, te presento estos días que sólo Tú sabes si llegaré a vivir.

Hoy te pido por mí y los míos la paz, la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.

Cierra mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y sea capaz de derramarlas a mi paso.

Lléname de bondad y de alegría para que cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí encuentren en mi vida un poquito de Ti.

"Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad. Amén"

martes, 8 de noviembre de 2011




Como Cuesta Esperar

Muchos dicen que "a medida pasa el tiempo nos volvemos más maduros y aprendemos a conllevar las situaciones comportándonos con mucha paciencia” ¬_¬. Jajaja bueno, realmente yo sé que no se aplica a todos y en mi vida estoy consciente que es lo que más me hace falta; así que pon en práctica estos consejos que estoy por darte ya que yo también lo haré.

¡Como cuesta esperar! Somos por naturaleza ansiosos y lo queremos todo ya. Queremos las respuestas aquí y ahora. No importa si somos niños o adultos, la ansiedad siempre está presente en nuestra vida.

Los adolescentes quieren tener pareja y la quieren ya. Es por eso que a veces se equivocan, porque con la prisa, eligen sin pensar ni consultar.
Los que buscan trabajo lo quieren ya. Salen con el periódico bajo el brazo y esperan que alguna puerta se abra y les permita empezar a trabajar hoy mismo.

Pero las puertas no siempre se abren y vuelven a casa desesperanzados.

Los que están enfermos quieren sanarse ya. No quieren seguir sufriendo. Quieren poder disfrutar de la vida ahora y terminar ya con todo dolor.

No importa cuál sea el problema, siempre es lo mismo, queremos la respuesta y la solución ya.

Miqueas (el profeta) también tenía problemas. Tenía los suyos propios y además los del pueblo. Había cosas que no podía solucionar, que escapaban de su control y no podía salir de su angustiante situación; quería mejorar, pero no podía hacerlo. De pronto, se dio cuenta que tenía un enorme recurso a su disposición y empezó a pedirle a Dios que le ayudara, con fe y confianza.

Frente a la ansiedad de las personas, la prisa por respuestas milagrosas y el deseo inmediato de cambiar una situación desagradable, Miqueas dijo: “Yo voy a esperar en Dios”.

Lo que Miqueas estaba viviendo era desagradable, pero dejó su problema en las manos de Dios y esperó confiadamente en su intervención.

Tal vez hoy estás pasando por un momento difícil, estás lleno de ansiedad, tu situación te parece insostenible y quieres respuestas que nunca llegan. Pero quiero decirte que no todo está perdido, hay esperanza y se encuentra en Dios.

Déjalo actuar porque Él sabe lo que hace, y así podrás esperar confiadamente.

Toda oración que llega al Trono de la Gracia, es escuchada y respondida, puedes esperar tranquilo, Dios ya sabe tu problema y tiene la solución.

“Pero yo esperaré en el Señor, pondré mi esperanza en Dios mi salvador, porque Él me escuchará” Miqueas 7:7

Muchas veces nos preguntamos ¿por qué razón Dios no nos contesta....?
¿Por qué se queda callado Dios?

Muchos de nosotros quisiéramos que El nos respondiera lo que deseamos oír pero... Dios no es así. Dios nos responde aún con el silencio.

Debemos aprender a escucharlo. Su divino silencio, son palabras destinadas a convencernos de que, El sabe lo que está haciendo, en su silencio nos dice con amor:

“Calla en presencia de Dios, y espera paciente a que actúe; no te enojes por causa de los que prosperan, ni por los que hacen planes malvados”



¡¡Feliz navidad!!
Desde hace más de 2000 años, el 25 de diciembre, la mayor parte de la humanidad celebra mi cumpleaños. Normalmente hacen una gran fiesta en mi honor y supongo que este año sucederá lo mismo.
Es bueno saber que al menos un día al año algunas personas se acuerdan de mí.

Cuando al principio empezaron a celebrar mi cumpleaños, era para agradecerme por todo lo que había hecho por ellos, pero ahora, muy pocos saben por qué y para qué se reúnen.
Recuerdo que en una de estas fiestas, había un cartel, que decía: «Bienvenidos, hoy celebramos el cumpleaños de Jesús» La decoración era muy hermosa, la mesa estaba llena de comida deliciosa y sobre todo, había un montón de cajas llenas de regalos.
Me sentí muy feliz y pensé lo bien que iba a pasar aquella noche. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba de una fiesta en mi honor.

Comenzaron a llegar los primeros invitados que hablaban animadamente, pero comencé a notar algo raro. En ninguna de las conversaciones hablaban de mí. Nadie me nombró en ningún momento. De pronto, todos se sentaron a la mesa y comenzaron a comer, sin darse cuenta de que no había ninguna silla para mí y ni siquiera dijeron: «Feliz Cumple»
Así fueron pasando las horas, mientras yo contemplaba la situación desde un rincón.

Pensando que quizás alguno de aquellos regalos podría ser para mí, decidí quedarme y esperar.
Antes de media noche, llego un anciano de barbas muy blancas vestido de rojo y todos los niños corrieron hacia el gritando ¡Santa Claus!. Parecía que el hombre era el encargado de repartir los regalos. En este preciso instante sonaron las campanadas que anunciaban la media noche y todos comenzaron a besarse y abrazarse sin hacerme el más mínimo caso.
Como estaban repartiendo los regalos, me acerqué a ver si alguien me daba el mío, pero nadie me dio nada.
Comprendí entonces que yo no tenía nada que hacer en aquella fiesta y me fui con una gran tristeza en mi corazón.

¿Por qué te cuento todo eso, te preguntarás?

Pues te lo cuento porque quiero decirte, que como casi nadie me invita a mi propio cumpleaños, yo voy a hacer mi propia fiesta. Será una fiesta fantástica, maravillosa, como jamás nadie se ha imaginado.
Ahora mismo estoy haciendo los últimos arreglos y enviando las invitaciones. Espero que ya hayas recibido la tuya, de hecho, constantemente te estoy mandando invitaciones, pero si por algún motivo no la recibiste y quieres estar en mi fiesta, dímelo, para que pueda enviártela, reservarte un lugar y escribir tu nombre en mi lista de invitados. Sólo los que respondan a mi invitación podrán asistir.

Quisiera que esta Navidad me permitieras entrar a tu vida, que entendieras que hace más de 2000 años vine a este mundo para dar mi vida por ti en la cruz y de esta forma poder salvarte.
Creer y aceptar esto, es responder a mi invitación.

¡¡Cuanto me gustaría verte en mi fiesta!!

¡¡Feliz Navidad!! Jesús


No es lo mismo - ¡¡Feliz Navidad!!
Santa Claus está muy lejos, en el Polo Norte…
Jesús está muy cerca, en el corazón del hombre.

Santa Claus viene una vez al año…
Jesús siempre está ahí, dispuesto a ayudarnos.

Santa Claus nos llena los calcetines colgados en la pared con dulces y regalitos…
Jesús quiere llenar tu vida de propósito, paz y amor.

Santa Claus siempre entra a escondidas por la chimenea y sin ser invitado...
Jesús quiere entrar y ser parte de tu vida, pero nunca entrará a no ser que le abras la puerta de tu corazón.

Para poder saludar y ver a Santa Claus tienes que esperar en una larga cola…
Para saludar y ver a Jesús solo tienes que desearlo.

Santa Claus permite que te sientes en su falda mientras te hacen una foto…
Jesús desea que descanses en él, en todos los mometos de tu vida.

Santa Claus siempre te pregunta ¿Cómo te llamas?...
Jesús ya conoce tu nombre. Sabe perfectamente quien eres, donde vives y hasta cuantos cabellos tienes en la cabeza.

La barriga de Santa Claus está llena de golosinas…
El corazón de Jesús está lleno de amor.

Santa Claus siempre dice lo mismo «Jo… Jo... Jo… »
Jesús cada día tiene algo nuevo que decirte y enseñarte. Él tiene para tí palabras de vida.

Santa Claus siempre dice que no debemos llorar…
Jesús quiere que le entreguemos nuestras preocupaciones, nuestro dolor y heridas, para que no tengamos que llorar.

Santa Claus te hace sonreír para la foto…
Jesús te da los suficientes motivos para que vivas una vida de gozo.

Sinceramente no sé que hace Santa Claus aquí, porque la Navidad, recuerda y celebra el nacimiento de Jesús.
Y solamente Jesús le da sentido y razón de ser a la Navidad.

Santa Claus supuestamente pone regalos debajo del árbol…
Jesús es el regalo de Dios para la humanidad y fue crucificado sobre un tronco de árbol.

Para qué tener imitaciones, falsificaciones... pudiendo tener el original.
Para qué celebrar algo absolutamente falso y que no tiene ningún sentido, pudiendo celebrar el nacimiento de aquél que cambió el rumbo de la humanidad, de aquél que puede darle verdadero sentido a nuestra vidas y que aún hoy si le invitas, asistirá y presidirá gustosamente la celebración de su cumpleaños en tu casa, con tu familia y en tu corazón.


Todo esto te lo digo por anticipado: ¡¡Feliz Navidad!!
J


La Tienda del Cielo
Cuando me aproximé, la puerta se abrió... entré y vi ángeles por todas partes...
Uno me dio una cesta y dijo: Compra todo lo que quieras, en la tienda hay de todo lo que necesitas...

Lo primero que tomé, fue PACIENCIA y AMOR, estaban uno junto al otro... más adelante estaba COMPRENSIÓN, seguro que más adelante la necesitaría...
Compré, además, SABIDURÍA y mucha FE....
No me olvide de la COMPASIÓN, pues estaba por todas partes...

Me detuve para comprar, FUERZA y CORAJE, pues, me ayudarían mucho en esta carrera de la vida.
Cuando ya tenía casi llena la cesta, recordé que me hacía falta GRACIA, BENDICIÓN...

No me debía olvidar de la SALVACIÓN. La ofrecían ¡GRATIS!, entonces tomé una buena cantidad.

Cuando iba llegando a la caja, vi ORACIÓN, y la agregué a mi canasta ya repleta.
Sabía que cuando saliera la tendría que usar...

La PAZ y la FELICIDAD estaban frente a mí, así que aproveché para tomar una buena porción; la ALEGRÍA colgaba del techo, tomé una, sabía que era necesaria. Llegué al cajero y pregunté: ¿Cuánto debo?

Él sonrió y me contestó:
Lleva tu cesta donde quiera que vayas...
Una vez más, pregunté: ¿Cuánto realmente debo?
El sonrió otra vez y dijo: Hijo mío, no te preocupes, Jesús pagó esta cuenta hace mucho, mucho tiempo atrás.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna" (Juan 3: 16)



Voy a Seguir

Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza, y me hayan lastimado duramente...

Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio, no quieran recibir mi amor por ellos, me engañen y me mientan....

Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan…

Voy a seguir hablando de Paz, aún en medio de la guerra, porque la fuerza más poderosa es el amor...

Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad, para ayudar a otros a ver el camino...

Voy a seguir sembrando, aunque otros pisen y estropeen la cosecha...

Voy a seguir gritando, aún cuando otros callen, gritaré para defender los derechos de cada ser humano, porque todos, todos, somos creación de DIOS...

Voy a seguir dibujando sonrisas en rostros con lágrimas, para que se transformen en perlas de felicidad...

Voy a transmitir alivio, cuando vea dolor tan sólo por amor...

Voy a regalar motivos de alegría, donde sólo haya tristezas para que todos puedan ser cada día un poquito más felices...

Voy a derramar Fe a los que se quedaron atrás y levantaré los brazos de los que se han rendido…

Porque en medio de la desolación, siempre habrá un niño que nos mirará esperanzado, esperando algo de nosotros y es en ese momento cuando debemos demostrar que se puede...

Porque aún en medio de la tormenta, por algún rinconcito sale el sol y aún en medio del desierto crece una planta, simplemente para demostrarnos que para Dios nada es imposible ni definitivo.

Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y una mariposa que nos brinde su belleza.

Pero si algún día ves que ya no sigo, no sonrío o que me callo, quizás es porque la vida me ha abofeteado demasiado fuerte y he quedado mal herido. Acércate y dame un abrazo o regálame una sonrisa, con eso será suficiente.

"No vayas por donde el camino te lleve, ve por donde no hay camino y deja tu propia huella"



Vuelo del Alma
Cuando el camino se hace cuesta arriba…
NO LO DEJES

Cuando las cosas andan mal…
NO ABANDONES

Cuando no consigas resultados y se sumen los problemas…
NO TE RINDAS

Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar…
NO DECAIGAS

Cuando la suerte, te sea adversa y no encuentres fuerzas para seguir…
NO RENUNCIES

Cuando no encuentres compañeros de lucha…
NO TE APURES

¡Hay manos que sostienen las tuyas!
Cree y siente cada minuto de tu vida, deja que tu alma "vuele libre" por los jardines hermosos de la confianza en Dios, que llega donde nuestra visión no puede alcanzar, pero sí donde nuestro corazón puede sentir.

¡Tu alma desea estar libre para darte fuerza y estímulo!
INTENTALO

Cierra los ojos por algunos minutos y deja que tus pensamientos se llenen de Amor.
No podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener resueltos todos nuestros problemas, pero podemos aprender a mirar las cosas, con ojos de Amor.

Si pensamos que todo es pasajero, miremos también con Amor todo lo que nos parece negativo. De esta manera observaremos con felicidad como poco a poco el mal se transforma en bien y las tristezas en alegrías.

Lo que hoy nos hace sonreír fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer.
Nuestras necesidades de hoy, también pueden ser las alegrías de mañana.
Las personas se van, los amores se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo sol se va cada noche para renacer al día siguiente... no te quedes en el medio del camino porque un poco más adelante... ¡te espera la recompensa de Jesús!
¡¡Vamos Jesús te invita a volar!!J


Creo

Creo que mi existencia no es casual que responde a un diseño y a un plan perfecto. Por eso en mi vida no hay lugar para la casualidad, toda circunstancia, así como mi familia, mis compañeros de trabajo y mis amigos, son parte de ese plan de Dios para mi vida.



Creo que Dios ha puesto en mí, todo lo que necesito para ser feliz y vivir una vida con propósito y sentido. Lo único que debo hacer, es descansar y confiar en Él, al mismo tiempo que hago todo lo que está en mi mano para alcanzar y disfrutar de esa forma de vida.



Creo en la oración y por eso le pido a Dios que me guíe en los pasos que debo dar, así como que me de Su amor y paciencia con todos aquellos que no creen lo que yo creo.



Creo que el triunfo en la vida, no se basa en las riquezas ni el poder o reconocimiento social, sino en entender cuál es mi papel en esta vida y cumplirlo de la mejor manera posible. En ningún caso dependerá tan solo de mi esfuerzo, de tener suerte, de magia, de amistades, ni de la casualidad, sino de mi entendimiento y obediencia a la voluntad de Dios para mi vida.



Creo que en la vida recogemos lo que hemos sembrado, así que trataré de sembrar a mí alrededor paz, amor, paciencia, gozo, tolerancia, en fin, que trataré a los que están a mí alrededor, como quiero que ellos me traten a mí.



No calumniaré a aquellos que no me gustan; no disminuiré la intensidad ni la calidad de mi trabajo porque otros lo hacen; prestaré el mejor servicio que sea capaz. Pero no lo haré para ser mejor ni más bueno que los demás, sino porque tomé la decisión de triunfar en la vida jugando limpio y sé que el triunfo es siempre resultado del esfuerzo consciente, inteligente y eficaz basado en los principios de Dios.



Perdonaré a los que me ofenden aunque me cueste y tenga razones para no hacerlo, porque soy consciente de que muchas veces yo también ofendo y necesito perdón.



“Y todo eso no lo haré por obligación o imposición. Ni siquiera lo haré para ganarme el cielo, lo haré simplemente porque CREO”

¿En qué crees tú? ¿Consideras que vale la pena o lo más importante crees que le agrada a Dios?...